Desigualdad Económica en tiempos de paz y amor

Fuente: RPP Noticias
En esta temporada navideña, cuando las luces son encendidas y los villancicos suenan, la economía peruana enfrenta una recesión económica, lo que ha provocado una alteración de las tradiciones y ha llevado a que muchos peruanos reconsideren sus gastos navideños.
Según una encuesta realizada por Ipsos, el 36% de las personas encuestadas planea gastar menos de S/50 por regalo, mientras que el 41% tiene previsto un presupuesto entre S/50 y S/100. El promedio de gasto por presente se sitúa en S/79, indicando así que la recesión económica ha llevado a muchos peruanos a repensar sus prioridades y a adoptar un enfoque más consciente en cuanto a los gastos navideños.
Pero ¿y las personas que no tienen la oportunidad de poder hacer esa clase de presupuestos y gastos? La cruda verdad es que, para demasiadas familias, la lucha diaria por un plato de comida hace imposible la posibilidad de disfrutar plenamente de esta temporada especial.
Fuente: RPP Noticas
En las familias de extrema pobreza que básicamente se concentran en zonas rurales y asentamientos humanos es muy difícil entender la palabra “Feliz Navidad”. Estas familias enfrentan la dura realidad del hambre diario, la falta de agua, la oscuridad de la noche por la carencia de electricidad, el intenso frío y la ausencia de ingresos suficientes para regalos, convirtiendo el 24 y 25 de diciembre en días de tristeza. Para muchos, estas fechas no son momentos ordinarios, sino días marcados por la impotencia de los padres al no poder brindar alegría y felicidad a sus hijos debido a la limitación económica.
La inversión en educación y oportunidades laborales equitativas debe ser una prioridad para asegurar que todos los peruanos tengan acceso a un futuro próspero, pero… ¿Qué es lo que se puede hacer? La pobreza es un problema global difícil de erradicar del todo, lo único que se pide son políticas que fomenten la inclusión y la equidad, junto con programas sociales sólidos, esto puede marcar la diferencia. La colaboración entre el sector público y privado es muy importante para abordar las diferencias económicas y garantizar que la riqueza no esté centrada en manos de unos pocos.

Fuente: Andina
En estas fechas de reflexión y celebración, consideremos cómo podemos contribuir a construir un mundo donde la Navidad no sea solo una celebración momentánea de amor y paz, sino una realidad que abrace a todas las familias, independientemente de su posición económica y que nuestras acciones se conviertan en un regalo duradero para aquellos que luchan.
Por Fabian Chirinos.




Comentarios